El primer presidente de color negro de EEUU se pone gallito
Barack H. Obama se muestra contundente a la hora de condenar las pruebas nucleares norcoreanas
El primer presidente norteamericano con un nombre musulmán de la historia ha decidido demostrar que no es el Bambi de las Américas. Tras conocerse que el régimen presuntamente comunista de Corea del Norte había realizado un ensayo nuclear, no ha tardado en hacer duras declaraciones que dejan claro su postura inflexible: “Corea del Norte está, directa e imprudentemente, retando a la comunidad internacional”.
Hussein Obama, no confundir con el difunto Sadam, ha decidido así poner en el punto de mira a Pyongyang. La capital norcoreana de pintoresco nombre ahora representará el mal más absoluto contra el que deberán luchar las superproducciones hollywoodienses.
Mientras el resto de la comunidad internacional apoyaba a la esperanza negra con declaraciones igual de contundentes -la UE con Solana a la cabeza ha dicho que Corea del Norte “amenaza aún más la paz en la región y la seguridad en el noreste de Asia”- el suspiro de Ahmanideyah se oyó en Reikiavik.



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