Corea del Norte sigue con sus pruebas de misiles
La comunidad internacional teme que el esquizofrénico de Kim Jong-il haya iniciado una guerra contra un enemigo imaginario

Kim Jong-il se puso su disfraz de rapero para celebrar el lanzamiento del último cohete. EcoDiario.
El Amado Líder de todos los norcoreanos es un tipo bajito y sin carisma que la maquinaria del Partido Comunista ha transformado en un dictador despótico y sin carisma también. Todos los ciudadanos del país, devastado por la hambruna, bailan en las calles y le regalan una flor con su nombre por su cumpleaños. Las series de televisión de la televisión pública -la única que hay, claro- le ensalzan como un héroe y dicen por ahí que es el Tiger Woods del golf norcoreano. Posiblemente sea el único que juegue.
Según muchos expertos internacionales que han estudiado su caso, Kim Jong-il es un esquizofrénico voluble que adora los aplausos y mandar. Por eso la comunidad internacional está preocupada con las pruebas balísticas y nucleares que está llevando a cabo estos días. “A este paso va a acertar a algo o alguien y se va a armar la marimorena” deben de pensar los líderes mundiales.
El que más enérgico se ha mostrado ante este tipo de fanfarronadas norcoreanas ha sido el primer presidente llamado Obama de los Estados Unidos. El lunes ya avisó a Pyongyang que si no querían un “proceso democratizador” como el iraquí, debía cesar las pruebas. Hoy miércoles es el tercer día consecutivo en el que Corea del Norte desafía al mundo, mientras sus ciudadanos anda preocupados. No porque se acabe su arsenal, si no porque la prueba nuclear subterránea que realizó su régimen ha podido contaminar reservas acuíferas.


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