Life in technicolor: Naranja
El color del buen rollo.

Muchos personajes famosos han lucido una cabellera anaranjada.
Dentro del ámbito de la terapia del color, el naranja tiene connotaciones positivas. Los gurús de la colorterapia lo corroboran y consideran el naranja como el color que mayor sensación de felicidad proporciona. Para diversos psicoanalistas, la visión de un amanecer o el sol atravesando nuestros párpados son sensaciones placenteras que generan de forma natural bienestar. La aurora es un símbolo que utiliza el subconsciente para establecer relaciones primarias que permanecen en la psique colectiva, “una vuelta a empezar luminosa”, explica Ernesto Mauri, psicoterapeuta.
Pero no sólo los procesos del subconsciente son los culpables de esa atracción hacia el naranja. Cuando observamos una mandarina o saboreamos el gusto dulce de una zanahoria trabajan las papilas gustativas y las glándulas salivales. Nuestro cerebro establece relaciones entre esos objetos y los beneficios o perjuicios que pueden ocasionar en nuestro organismo. Un proceso puramente biológico.
Como señala Álvaro Luengo, especialista en Nutrición y Dietética, el color naranja en el mundo vegetal, como el de las hortalizas, frutas o verduras se debe a un alto contenido en ß-caroteno. Este compuesto bioquímico, de gran importancia para la dieta humana, es muy abundante en la naturaleza. Además es precursor de la vitamina A, contiene vitamina B y C y ayuda a fijar los antioxidantes.
Si nos encontramos con un amanecer muy luminoso, las zanahorias nos proporcionan los protectores de las radiaciones ultravioletas emitidas por el sol, para que todo quede en familia.
Curiosidades
Fue considerado durante muchos siglos el color de los mendigos y los criminales que vivían en la India. Eran personas al margen de la sociedad. Si la gente rica lo hubiera llevado, hubiera atentado contra su condición social.
Sin embargo, Buda decidió vestirse así para significar su renuncia a los placeres de la vida. Desde entonces el naranja ha dejado de ser un color marginado, destinado sólo a las bajas esferas de la sociedad, para convertirse en la esencia del Budismo. “Para los creyentes de esta religión el color naranja significa la unión de la energía del color rojo y la intuición del color amarillo. Es la combinación definitiva”, comenta Antxoni Olloquiegui, directora del centro budista Larma Samten de Pamplona. “En el Budismo, sólo los monjes pueden vestir con hábitos y túnicas naranjas, porque son los únicos que siguen el camino de Buda”.
Márketing
“Si se pintan de naranja las paredes de un restaurante, la gente comerá más”, explica Jorge del Río, profesor de Creatividad Publicitaria en la Universidad de Navarra. Muchas marcas han estudiado este fenómeno y por eso envases y campañas publicitarias utilizan este color. Pero, ¿qué buscan con esa estrategia?: “Se usan para tapar las malas características de ciertos alimentos. Muchos envases de gominolas, chocolatinas o patatas fritas recurren a colores cálidos para que se les relacione con lo que no son, alimentos”, comenta Del Río.
También se usa para atraer al consumidor. A diferencia del amarillo o rojo, el naranja no es un color tan agresivo, así que muchas compañías han elegido al hermano pequeño de estos colores primarios para crear su imagen publicitaria: Orange, Euskaltel y Fanta son claros ejemplos. ING Direct es un caso destacado. Desde que se creó en los años 90, se ha hecho famosa por utilizar el naranja en su imagen, publicidad, oficinas… Michael Tilmant, presidente de la compañía, reconoce que desde que surgió la entidad han intentado llamar la atención de sus clientes potenciales.
Las marcas de bronceadores también usan el naranja. Según Del Río, “hay estudios que demuestran que según qué color use un producto se asocia a unas características u otras”. Así que en verano las farmacias se llenan de carteles anaranjados. “Está asociado al buen tiempo, al sol… así que es perfecto para las cremas”, explica el profesor.
Arte
Juan Pablo Villalpando, profesor de Litografía y artista pictórico, defiende el carácter saludable del naranja que aglutina los colores cálidos por excelencia. Sobre el impacto inconsciente de los colores es tajante: “Hay infinitos naranjas, incluso algunos que no percibe el ojo humano. Pero entonces si no lo capta el ojo humano, ¿es un color?” La experiencia del color, lejos de los estudios científicos, es muy personal. Para Villalpando, “el color es algo subjetivo y su empleo aún más”.
Personajes
¿Un mundo sin Garfield, Teo o Naranjito? ¿Sin Lupita, de los Lunnis, o Epi? ¿Se imaginan a Blas solo?
Teo es protagonista de muchas de las primeras aventuras de los niños. Un travieso pelirrojo que acompaña los sueños de los pequeños en los cuentos antes de dormir. Pero la lista de personajes naranjas retrocede hasta la más famosa faraona del Antiguo Egipto, Cleopatra. No, no era morena y bella como Elisabeth Taylor. Lucía un feo pelo anaranjado sobre un desgraciado cuerpo. Judas Iscariote, el discípulo que traicionó a Jesús, también era pelirrojo. Lo mismo que el gran compositor musical Antonio Vivaldi, el emperador Napoleón Bonaparte y otras personalidades como Emily Dickinson, Oliver Cromwell, Vincent Van Gogh, James Joyce, Galileo Galilei, Lenin, la Reina Elizabeth I o el Rey David. En tiempos más actuales habría que contar con la pilla Pipi Calzaslargas, o las actrices Julianne Moore, Nicole Kidman, Drew Barrymore o Kate Winslet en la gran pantalla.
Deporte
¿Quién no recuerda el naranja fosforito la equipación holandesa? Para explicarlo hay que recurrir a la historia. Holanda utiliza este color y no los de su bandera, el rojo-blanco-azul, en referencia al principal líder de la rebelión contra la Corona española, Guillermo de Orange-Nassau. Consiguió que tras la Guerra de los Ochenta Años se reconociera la independencia de las Provincias Unidas, precursoras de los actuales Países Bajos, en 1648.
Y, ¿qué hay de las mascotas de los principales eventos deportivos? Naranjito puso la cara al Mundial del 82 en España. Pero no ha sido el único. Otros como el antílope Yingying, en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 o Torito en la Copa América de fútbol de Uruguay en 1995 también lucieron este color. La vida sin naranja no sería lo mismo.
¿Sabía que…
- …el clavo (especia) incrustado en una naranja sin pelar es un eficaz ahuyentador de moscas, además de servir como ambientador para la casa?
- …el actor norteamericano Billy Bob Thornton, ex pareja de Angelina Jolie y famoso por sus papeles en películas como Armaggedon o Monster´s Ball, es incapaz de comer cosas de color naranja?
- …Ricky Martin, cantante puertorriqueño, es un maniático del bronceado? Por esa razón pide a los iluminadores de sus conciertos que coloquen gelatina naranja en los focos para potenciar el moreno de su piel durante las actuaciones.
- …en la saga cinematográfica de El Padrino, de Francis Ford Coppola, las naranjas son un elemento que avisa de que se va a producir una muerte? Aunque el productor de diseño Dean Tavoularis siempre ha señalado que se trataba de un mecanismo para agregar color a las escenas, cuando aparecen estos cítricos alguien muere a continuación.



En la Edad media se creía que los pelirrojos eran endemoniados…
Con la cara de buenos que tienen siempre, no lo entiendo.
¡Vivan los pecosos!
Seguid coloreando nuestras vidas!!!
Tu turno