Locura romana

Jacinto On Post
Tras veinte días escuchando hablar de ella, ya está aquí. En poco más de veinticuatro horas, Occidente se detendrá mirando cómo el gafe de Rodríguez (Zapatero) vuelve a pasear sobre el Barcelona como pasea el fantasma de la crisis sobre España. Roma, esa ciudad abierta, nos está acogiendo entre el Coliseo y el Vaticano para la “final del siglo”. No hay crisis para los capuccinos de la piazza Navona. La cerveza ha quedado prohibida, salvo en el presidencial Palacio Quirinale.
Varias finales después, el populacho está de acuerdo con tener que ver a Barcelona y Manchester disputándose el título. Son los que mejor juegan, dicen. Incluso alguno se atreve a vender la burra de que son los mejores equipos del mundo. Normal, con el dinero que gastan, delictivo sería lo contrario. El mérito de verdad lo tienen clubes como el Torpedo 66, el Dos Hermanas o el Tres en Uno.
Guardiola el Joven y Matusalén Ferguson ya están preparados. Entre un equipo y otro, un botín lleno de billetes y contratos publicitarios a gogó espera dueño. Dinero por castigo. Aún así, el choque de mañana no va a ser un partidazo. Oliendo este aire romano que huelo ahora mismo, se lo adelanto. Es raro que el Estadio Olímpico regale un encuentro de gran calidad. Como para pagar 1.000 euros de la reventa… ¿Cuántas bocas comerían con ese dinero?


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