Y el personaje del año va para… ¡El Manifestante!
[ ¡Sí! Otra vez lo he ganado. Otra vez. Soy el personaje del año por segunda vez. ¡Y en sólo cinco años! Estoy a la altura de Bush Junior, Nixon, Lyndon B. Johnson, Truman, Marshall, Roosevelt, Gorbachov, Stalin. Que también lo fueron dos veces en menos de media década. Y Clinton que también fue escogido dos veces, pero en séis años. Vamos que he ganado el 2,38% de las veces que la revista Time ha tenido que elegir el personaje del año. Pero creo que el premio está muy repartido porque hay muchos muchos muchos manifestantes, igual que hay muchos creadores de contenidos en internet (a los que dio el premio en 2006). A todos ellos: ¡Enhorabuena! Y, teniendo en cuenta que el premio es menos jugoso que el de la rifa en el intermedio de un partido de juveniles, nadie se entusiasmará demasiado después de haber resultado ganador. ]
Esta vez el premio se lo ha llevado ‘el manifestante’, ese ser que sale a la calle a protestar por lo que no cree justo, en este caso el sistema económico-político en el que se están adentrando los países occidentales a causa de la crisis y en el que estaban/están sumidos los países del norte de África. Esta portada es, junto con aquella que concedieron allá por 1988 al Medio Ambiente, una de las concedidas a movimientos que no han servido para nada, por lo menos por el momento.
Con este número la revista norteamericana quiere dar relevancia a los movimientos sociales ocurridos a lo largo del último año, en el que jóvenes (y no tanto) de clase media-alta y con estudios medios-superiores, gentes que en el resto de la historia no han protestado demasiado, han salido a la calle ataviados, con polos, corbatas, palestinas, americanas, pichis o jerséys (puesto o anudados al cuello), para protestar. Todos juntos. De hecho en el artículo había hasta una chica de Ourense.
A la espera de si los movimientos sociales sirven para algo, no como aquel espíritu del 68 cuyos hijos hoy nos gobiernan, muchos pueden alegrarse con el hecho de que Time les ha dedicado más portadas que a personajes como Martin Luther King o Gandhi. Enhorabuena.




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