Ha muerto el mono Chita (presuntamente)
Este final de año está siendo especialmente duro. Primero nos dejó Steve Jobs, luego el amado líder Kim Jong Il y ahora la fiel compañera de Tarzán, la mona Chita. En el camino también se han quedado muchas otras personaldiades y celebridades que han tenido la desfachatez de pasar al otro lado sin hacer ruido, como el expresidente de República Checa Vaclav Havel. El líder de la desconocida y poco glamurosa Revolución de Terciopelo fue dramaturgo y cineasta, un perfil muy alejado al que ahora nos tienen acostumbrados: grandes estadistas y aún mayores incompetentes.
Pero lo importante hoy es que ha muerto la divertida mona Chita, o eso parece. Según han anunciado los señores que se lucraban que cuidaban del chimpancé en su “santuario” para la preservación de los primates (Suncoast Primate Sanctuary) Chita, o Cheeta, murió la semana del 19 de diciembre a la edad de 80 años debido a un fallo renal. Y como sucede después de cada muerte, han salido los trapos sucios. Al parece la Chita que ha muerto es sólo una más de todos los primates utilizados en las películas. Según la Wikipedia hubo 16 (incluído un humano) a lo largo de los 30 años que duró la fiebre de Tarzán entre películas y series. No sólo eso, la mona Chita no era una “mona”, era un mono. Al parecer en el mundo de habla castellana se interpretó que si Tarzán era el “hombre mono” Chita debía ser la “mona mujer” o algo así.
Pero el trapo más sucio no ha salido ahora, salió en 2008. Un periodista del Washington Post descubrió que el primate fallecido la semana pasada no había nacido en los años 30, sino en los 60, y lo que es peor, no había actuado en ninguna película de Tarzán. Esta información fue ignorada por aquellos que recibían dinero para la fundación “del mono Cheeta” y por el resto de los mortales. Hoy en telediarios de medio mundo se lamentan porque el chimpancé más longevo del mundo ha muerto aunque se trate de un fraude destapado hace tres años. Eso sí, también ha muerto el actor mexicano Pedro Armendáriz, pero al no tratarse de un animalito no resulta atractivo para un informativo. Tampoco las miles de personas que perecen en el cuerno de África, desaparecidas de la inmediatez informativa por los Jobs, Jong-Il o Chita.



Tu turno